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Las adolescentes, la industria de la moda y la imagen corporal

Cualquier padre de una chica adolescente sabe que harán lo que sea para obtener lo que quieren. En esta ocasión Emma Stydahar y Carina Cruz, de 17 años, y Britney Franco (13) no están pidiendo unas horas más en la fiesta: lo que quieren es que la revista Teen Vogue se comprometa a hacer cambios en sus políticas. Yendo un paso más lejos que Julia Bluhm, la chica que logró algo similar con Seventeen, este grupo no se dirige tan solo a la publicación, sino a sus anunciantes.

Emma, Carina y Britney formaron parte del grupo de lectoras de revistas que armó una protesta afuera de las instalaciones de Seventeen en mayo de este año. Después de la manifestación, y de que la petición en línea recibiera más de 80 mil firmas, la revista se comprometió a minimizar las alteraciones al cuerpo de sus modelos y a presentar una mayor diversidad de razas y tipos de cuerpo. Ahora quieren lograr lo mismo con Teen Vogue, la edición para adolescentes de Vogue, una publicación más centrada en moda y más aspiracional que Seventeen.

Amy Astley, la editora de Teen Vogue, afirmó respecto al tema que “[la revista] hace un esfuerzo consciente y continuo para promover una imagen corporal positiva en nuestras lectoras. Presentamos a modelos saludables en las páginas de nuestra revista y fotografiamos a docenas de no-modelos y lectoras cada año, a las que no retocamos para alterar su tamaño”.

No contentas con esto, las chicas cambiaron su estrategia: ahora le piden a algunos patrocinadores de Teen Vogue, los que ellas consideran que sí están comprometidos con una imagen saludable de la juventud, que dejen de anunciarse en la revista hasta que ésta responda a sus demandas. La petición para Neutrogena, Tampax y Clean & Clear tiene ya 49,052 firmas. Todas ellas se están enviando a las empresas, que todavía no han respondido.

El pasado mayo, Vogue dio a conocer su Health Initiative (Iniciativa Saludable), un pacto en el que las 19 ediciones internacionales de la revista se comprometieron a “trabajar con modelos que consideran saludables” y “ser embajadores del mensaje de una imagen corporal saludable”. Sin embargo, ya rompió dos veces la promesa de usar solo modelos mayores de 16 años.

Lo que hace diferente este caso al de Seventeen es que, como mencioné antes, Teen Vogue se dirige a un público diferente, no se trata de una revista sobre la vida diaria de una adolescente: es aspiracional e incluye a marcas más exclusivas en sus reportajes. Esto no quiere decir que un cambio sea imposible, pero este tipo de cambios en el mundo de la moda son históricamente lentos; este año la Semana de la Moda de New York tuvo su edición más diversa, pero aún así el 79.9% de las modelos fue de raza blanca, una pequeña mejoría si pensamos que en otoño de 2008 lo fueron un 87%.

Al final ¿hasta qué punto una foto está demasiado retocada?, ¿qué es una “imagen corporal saludable”? Al igual que el Body Peace Treaty de Seventeen, la Health Initiative de Vogue (a la que también se unió la Semana de la Moda de Londres) usa un lenguaje vago y subjetivo para evitar realmente comprometerse a un cambio.

La otra solución tampoco me convence por completo: crear una especie de “cuota de peso y etnicidad“, en la que las publicaciones y diseñadores se comprometan a utilizar a cierta cantidad de modelos de razas diversas o de un peso sobre tantos kilos. Pero tal vez sería un camino más honesto.

A lo largo de los años las chicas adolescentes han sobrevivido a grandes retos: la escuela, los novios, el doble estándar, ortodoncia dolorosa y poco atractiva, la idea de perfección, hacer educación física con cólicos menstruales y demás. A esta generación le toca también vivir con las redes sociales y las malas decisiones que se quedan en internet por años, pero también tienen la ventaja de tener una voz que, tal vez por primera vez en la historia, es realmente escuchada. Yo creo que ellas encontrarán la solución y crearán un mundo donde lo high fashion será también más diverso.


María José Evia Herrero. Asistente de Medios y Social Media en Expok.

Comunicóloga por la Universidad Modelo. Ha sido niñera, repostera, Community Manager, nerd, periodista cultural, maestra de preparatoria, asistente de dirección y ahora Asistente de Medios y Social Media en Expok. En sus tiempos libres es una Blogger indisciplinada pero divertida.

Es también una consumidora irredenta de libros, películas, postres, televisión, social media, crítica de género y moda. Para compensar, escribe sobre todos estos temas. Se incorporó también a la autoría de este espacio desde 2012. Su Flavors.

Acerca del autor

María José Evia H

Comunicadora especializada en medios digitales, literatura y equidad de género. Coordina, escribe y edita contenidos de ExpokNews y la Síntesis diaria, además de colaborar en medios como Letroactivos, Letras Libres, Lee + y Equilibrio. Aquí sus redes sociales.

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