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La alemana BASF deja de producir transgénicos para Europa por falta de mercado

Ante la desconfianza persistente que hay en Europa sobre los alimentos transgénicos, la empresa alemana BASF va a abandonar el desarrollo de nuevos productos destinados al mercado europeo, centrándose en otros más permisivos como Estados Unidos y Brasil.

«Estamos convencidos de que las biotecnologías verdes son cruciales para el siglo XXI, pero no son suficientemente aceptadas en muchas regiones de Europa por la mayoría de los consumidores, agricultores y responsables políticos», estimó en una conferencia telefónica Stefan Marcinowski, miembro del directorio de BASF encargado de los Organismos Genéticamente Modificados (OGM).

«Es por ello que no tiene sentido económico seguir invirtiendo en estos productos que deben ser exclusivamente cultivados en este mercado», agregó.

El grupo alemán, número uno del sector químico, había luchado durante una década para obtener en 2010 la autorización de comercializar en la Unión Europea (UE) Amflora, una patata transgénica reforzada en almidón.
Pero poco tiempo después, BASF cultivó por error en un campo de Amflora en Suecia otra de sus patatas OGM, Amadea, que todavía no ha sido autorizada por las autoridades europeas.

Después del escándalo, «el sentimiento europeo hacia los transgénicos se ha deteriorado», dice Marcinowski, que no espera un «cambio rápido de las mentalidades».

Por esta razón, BASF decidió este lunes suspender totalmente el cultivo y la comercialización de Amflora para 2013. El cultivo se limitaba desde el episodio sueco a una parcela de dos hectáreas en Alemania. Las ventas en 2011 fueron «prácticamente nulas», precisó a la AFP una portavoz del grupo.

La investigación-desarrollo de otros productos transgénicos dedicados exclusivamente al mercado europeo, como una patata almidonada resistente al mildiu, un hongo, y una variedad de trigo resistente también a los hongos, va a ser abandonada.

En cambio, el grupo decidió proseguir con el proceso de demanda de autorización a la Unión Europea de las patatas transgénicas ya desarrolladas Amadea, Modena y Fortuna.

La Comisión Europea, que tomó nota de la decisión del grupo alemán, aseguró después del anuncio de BASF que no autorizará ningún OGM antes de haber obtenido un acuerdo sobre las reglas para su cultivo, dijo a la AFP un portavoz.

El mercado de las patatas reforzadas con almidón, que sirven en particular para la industria del papel, el textil o los adhesivos, es relativamente restringido fuera de la UE, ya que «en otras partes del mundo el almidón industrial se fabrica con otros cultivos, como el maíz», según Marcinowski.

Las patatas OGM suponen una gota de agua en el segmento de las «biotecnologías verdes» de BASF, que ha invertido unos 100 millones de euros estos diez últimos años, de un total de 1.200 para el conjunto de la división, precisó Marcinowski.

El grupo alemán tiene puestas sus esperanzas ahora en su colaboración con el gigante de los OGM estadounidense Monsanto. Su primer producto conjunto, un maíz resistente a la sequía, fue autorizado a finales de 2011 en Estados Unidos.

Asimismo, una variedad OGM de soja de BASF resistente a los herbicidas ya obtuvo la luz verde en Brasil y desarrolla en el gigante sudamericano, junto con el Instituto de investigación agrícola Embrapa, una variedad de caña de azúcar OGM que debe producir un mejor rendimiento.

Para acercarse a los mercados del norte y sur de América, BASF también decidió deslocalizar la sede de sus actividades en las biotecnologías verdes a Raleigh, Carolina del Norte (EEUU), en detrimento de dos plantas alemanas y una instalación en Suecia.

En total, BASF va a reducir 140 puestos de trabajo en el departamento de biotecnologías vegetales en Europa y va a tratar de recolocarlos en otras actividades del grupo.

En cambio, las unidades de investigación-desarrollo sobre OMG de Berlín y Gante, en Bélgica, serán reforzadas, ya que «aunque las condiciones para el cultivo de OGM sean desfavorables en Europa, hay instituciones de investigación y de universidades de rango internacional» en este campo, señaló Peter Eckes, el responsable de la división de las biotecnologías vegetales.

El logotipo de la empresa de químicos alemana BASF, fotografiado en un encuentro anual de la compañía en Mannheim, en el sudoeste de Alemania, el 6 de mayo de 2011.

El vicepresidente de dirección de Tecnlogía de la empresa alemana BASF, Juergen Logemann, con un aparato de control en medio de varias plantas modificadas genéticamente en Limburgerhof, en el oeste de Alemania, el 13 de mayo de 2011.

Fuente: Yahoo.com
Por: Etienne Balmer
Publicada: 16 de enero de 2012.

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