La adopción de vehículos eléctricos en México comienza a traducirse en beneficios climáticos medibles. De acuerdo con el Barómetro de Electromovilidad de la Electro Movilidad Asociación (EMA), los cerca de 100 mil vehículos eléctricos, híbridos conectables y de rango extendido adquiridos por conductores mexicanos durante 2025 evitarán la emisión de 34,865 toneladas de CO₂ equivalente (tCO₂e) en un año de operación calendario, al sustituir trayectos que habrían sido realizados por vehículos de combustión interna.
Al sumar los viajes verdes de taxis de plataforma, las emisiones evitadas sumarán 47,334 toneladas de CO₂ equivalente. Este impacto climático se refleja también en la sustitución de casi 385 millones de kilómetros recorridos sin emisiones locales, una contribución directa a la mejora de la calidad del aire y a los esfuerzos de descarbonización del transporte, particularmente en zonas urbanas con alta concentración vehicular.
Del total de emisiones evitadas, 28,330 tCO₂e corresponden exclusivamente a vehículos eléctricos, mientras que los híbridos conectables y los eléctricos de rango extendido aportan reducciones adicionales. A ello se suma el impacto de los viajes cero emisiones locales, realizados principalmente a través de plataformas digitales de transporte, que en 2025 evitaron 12,469 tCO₂e al completar más de 101 millones de kilómetros sin emisiones por escape.

Más allá del crecimiento del parque vehicular, el Barómetro de EMA pone el foco en el impacto ambiental cotidiano de la electromovilidad: cada trayecto eléctrico sustituye emisiones locales en ciudades, reduciendo contaminantes asociados a enfermedades respiratorias y contribuyendo a un entorno urbano más saludable y una mejor calidad del aire.
Respecto a la red de carga, el país alcanzó un total de 56,726 posiciones, lo que representa un crecimiento anual de 26%, una expansión que habilita el crecimiento del mercado y permite que los vehículos eléctricos se utilicen de manera continua, maximizando su impacto ambiental positivo. Para EMA, esta tendencia confirma que la electromovilidad comienza a consolidarse como una herramienta estructural para reducir la huella ambiental del transporte.
El cálculo de las emisiones de CO₂ equivalente evitadas se realizó con base en metodologías internacionales de medición climática, apoyadas por una plataforma digital especializada en cuantificación de carbono que EMA utiliza con el acompañamiento técnico de Bono, quien colabora como consultor externo en la medición y el cálculo de emisiones asociadas al parque vehicular eléctrico.

Durante 2025 las empresas que participan en el financiamiento de vehículos eléctricos e híbridos conectables registraron para el Barómetro de EMA un total de 10,802 créditos, con lo que duplicaron el resultado que habían tenido en 2024.
“Cada kilómetro recorrido en modo eléctrico representa un avance concreto hacia un aire más limpio. En EMA coincidimos en que el acceso a tecnología eficiente y sostenible es una prioridad para las empresas que integran la Asociación.
“Continuaremos promoviendo la adopción de vehículos eléctricos con información basada en datos, que permita a consumidores y autoridades tomar decisiones informadas para acelerar la descarbonización del transporte”, señaló Eugenio Grandio, presidente de EMA.







