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El nuevo turista sustentable

Para 2012, el sector turístico moverá 1000 millones de turistas internacionales. Esta economía es generadora de 1 de cada 12 empleos en el mundo, y representa 12% del total de expansión, pues se espera que en los próximos años mantenga tasas de crecimiento de 4% promedio.

Pero, ¿qué nuevos interese existen en estos consumidores? ¿Está el medio ambiente entre ellos? El reporte ITB World Travel Trends Reporte 2010/2011, producido anualmente por la consultora IPK International para la ITB de Berlín (una de las ferias de turismo más importantes del mundo), considera tres temas muy importantes a tomar en cuenta a corto plazo: la tecnología, redes sociales, y turismo móvil (refiriéndose este último a la tecnología desarrollada para teléfonos inteligentes antes, durante y después de los viajes); los hoteles inteligentes y la forma en cómo los turistas interactúan con estos nuevos centros de hospedaje de tecnología avanzada (cuartos automatizados e incluso robots en recepción), y, uno de los mercados más importantes para el turismo internacional en los próximos años, los LOHAS, (siglas del del segmento conocido como Lifestyle Of Health and Sustainability).

Perfil de nuevo ecoviajero

Adinerados, educados, saludables y conscientes ambientales y solamente, el mercado de los LOHAS representa en Estados Unidos 41 millones de personas y 2009 000 millones de dólares. Los turistas que pertenecen a esta segmento son considerados como el nuevo Premium target group para las empresas turísticas, están buscando un tipo de turismo que se a ecológicamente sustentable y que cumpla con estándares de ética y justicia social, además de ser amantes de la tecnología, con visión global y estar en búsqueda de nuevas opciones de viaje.

La Universidad de Lucerne, es su estudio de 2011, Is there demand for sustainable tourism? Caracteriza al turismo sustentable en seis tipologías e identifica que para 22% de los entrevistados, la sustentabilidad se ubica en el Top 3 de factores al elegir un destino; por otro lado el Foro Económico Mundial (WEF, 2009) estima que hoy 6% de los turistas internacionales pagan extra por cuestiones sustentables pero que hasta 34% se dice dispuesto a pagar por ellas, mientras se las ofrezcan.

El Holydat Report 2011 del touroperador sueco Kuoni, uno de los más importantes del mundo, muestra que dentro de las cinco tendencias más importantes por seguir están, la sustentabilidad del turismo y el incremento en los viajes de ecoturismo; además plantea que el turismo está cada vez más al pendiente de las acciones de responsabilidad social y ambiental de las empresas y que se están buscando de forma más recurrente nuevas maneras de viajar en un estilo eco-friendly.

La demanda está cambiando, y prueba de ello es que el turista responsable, concepto definido en 2009 por el Center for Responsible Travel (CREST) de la Universidad de Stanford, tiene tres características básicas: 1. Ser interactivo, 2. Vivir experiencias, 3. Ser social y ambientalmente consciente. El número de turistas responsables va en aumentos. Si seguimos rastreando estudios e investigaciones, encontraremos nuevos segmentos que realizan actividades ligadas al turismo sustentable como el voluntourism, el turismo de base comunitaria, el turismo educacional y el turismo basado en la naturaleza, entre otros.
¿Y del lado de los tomadores de decisiones y las empresas?

Grandes esperanzas

Organismos internacionales y nacionales están haciendo el mejor esfuerzo por plantear marcos y estrategias para reducir el impacto de las actividades económicas; hoy, la tendencia global apunta a crecer y desarrollar actividades en el marco de Economías Verdes y Economías Bajas en Carbono; hace unos meses, el Programa de las Naciones Unidades para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización Mundial del Turismo (OMT) lanzaron una publicación sobre Green Economy en Turismo, donde se reconoce el potencial de las actividades para cambiar hábitos y prácticas.

Organizaciones empresariales turísticas y globales están planteando metas muy concretas de reducción del impacto del sector en el ambiente, en específico en el clima. Prueba de ello es que el World Travel and Tourism Council (WTTC) publicó en 2009 un compromiso para reducir 50% de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero del sector turismo para 2035. También la international Air Transport Association (IATA) tiene la visión de transformar las aerolíneas en una industria de carbono neutral a partir de 2020, por mencionar dos organismos líderes.

Las empresas turísticas también hacen su tarea: cada vez un mayor número de ellas se suma a la implementación de sistemas de administración ambiental y buenas prácticas ambientales, tanto en la operación diaria como en la planeación, diseño y construcción de sus instalaciones, incluso buscando certificaciones internacionales o alineándose a los recién lanzados Criterios Globales de Turismo Sustentable (GSTC, por sus siglas en inglés). Temas como la utilización de materiales de la región para la construcción, la arquitectura bioclimática, la eficiencia energética y el uso de renovables, el turismo de bajo impacto, el contacto directo con las comunidades y el creciente involucramiento del turismo en cuestiones ambientales y sociales, desde la selección del destino hasta las acciones en el mismo, son una tendencia que no puede detenerse, y que será responsable del cambio climático y del avance de los destinos turísticos hacia la sustentabilidad.

Buenos caminos sin retornos

No podemos pensar en que estas tendencias cambiarán o se detendrán; al contrario, las fuerzas de mercado, las regulaciones, la presión de los consumidores y el reconocimiento de que proteger el medio ambiente también es buen negocio, harán que en los próximos años tengamos una explosión de nuevas ofertas relacionadas con estos temas. Quien tome la iniciativa en estos momentos, se colocará a la vanguardia y captará este mercado ávido de nuevas propuestas.

Y ya hay quien la está tomando. En Europa, el proyecto regional Fast-Lain tiene por objetivo final crear un Observatorio Virtual de Turismo Sustentable a nivel europeo, que permita compartir información en materia de competitividad y turismo sustentable y monitorear los impactos del turismo europeo. El proyecto incluye una plataforma de promoción (Destinet) de destinos sustentables que puede ya consultarse en lima.

A nivel destino, sin duda el proyecto más ambicioso es el de Galápagos, Ecuador, que ha tomado al ecoturismo como bandera para el desarrollo de un nuevo modelo de turismo para la provincia, con base en tres principios: conservación del medio ambiente, satisfacción plena del visitante y el buen vivir de toda la comunidad. Uno de los componentes más importantes de este modelo es el posicionamiento de Galápagos como un destino de excelencia ligado a la naturaleza.

En México, las Bahías de Huatulco han logrado en los últimos años diferenciarse como un destino de bajo impacto y con un compromiso ambiental importante, gracias al trabajo del Equipo Verde Huatulco, un grupo de ciudadanos comprometidos que han logrado certificar ambientalmente el destino y coordinar agendas de los distintos niveles de gobierno.

Y finalmente, en Quintana Roo se ha avanzado en la implementación de buenas prácticas ambientales en los hoteles de la costa, en gran medida por el trabajo de la Mesoamericana Reef Tourism Initiative (Iniciativa de Turismo del Arrecife Mesoamericano-MARTI), que tiene en su programa de buenas prácticas a mas de 100 hoteles que suman 35 000 cuartos. También se ha avanzado en minimizar los impactos previos a la operación de los hoteles; prueba de ello es la publicación de la Guía de planeación, diseño y construcción sustentable en el Caribe mexicano, esfuerzo desarrollado por la misma MARTI en conjunto con la Secretaria de Turismo Estatal, y la elaboración de una Norma Mexicana de Construcción Sustentable de Desarrollo Turísticos en la Península de Yucatán, liderada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), con la participación de la mayor parte de los actores gubernamentales, públicos, privados y sociales de la Península de Yucatán.

Sin duda existen avances y la tendencia muestra una respuesta de la oferta, sin embargo en México y en otros países de Hispanoamérica seguimos sentando las bases de nuestro éxito turístico en el crecimiento de infraestructura y número de turistas (para ejemplo las metas del Acuerdo Nacional de Turismo), y desarrollando nuestros destinos a la vieja usanza como Cabo Cortes en el norte del país, o el nuevo CIP Costa Pacifico, por poner solo dos ejemplos. Sin lugar a dudas, el sector turístico de México se encuentra en un momento clave para tomar decisiones respecto al modelo de turismo que necesitamos: un modelo de menor impacto ambiental, de mayor rentabilidad económica y social, de largo plazo, y que aumente la competitividad de nuestro país y nuestros destinos.

Fuente: Revista Equilibrio, p 30-33.
Por: Vicente Ferreyra.
Publicada: diciembre 2011.

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