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Conoce la oficina cuyos colaboradores necesitan reservación

¿Qué tiene de cool trabajar en una oficina de conservación?

La creciente tendencia de empresas y organizaciones por crear estrategias que estimulen la productividad de sus trabajadores e impulsen la interacción entre los mismos para generar un mejor ambiente laboral ha dado origen a prácticas tan polémicas como los horarios flexibles, las vacaciones ilimitadas y las oficinas con espacios abiertos, cuya popularidad en ocasiones ha hecho que algunas compañías pierdan de vista sus desventajas.

Durante la renovación de su sede en San Francisco, California, la organización The Nature Conservancy no sólo mantuvo muy presente la enorme desventaja que significa el ruido constante dentro de las oficinas con espacios abiertos, sino también los múltiples beneficios de trabajar en oficinas flexibles. El resultado: un modelo en el que los colaboradores requieren hacer una reservación de acuerdo a sus necesidades.

El proyecto corrió a cargo de MKThink, un despacho de diseño que buscó convertir una anticuada oficina estrecha y subutilizada en un espacio que reflejara la misión de la organización y su pasión por la naturaleza al tiempo que impulsara la productividad de sus colaboradores.

Para la realización del proyecto, los diseñadores observaron la dinámica diaria dentro de las oficinas y notaron que incluso en las horas de mayor afluencia, sólo el 80% de los escritorios se encontraban en uso; esto debido a la creciente tendencia al trabajo desde casa y la falta de interacción que ofrecen las oficinas privadas.

Tras este análisis, MKThink propuso un cambio cultural radical en el que un modelo “hoteling” brindaría a los trabajadores la posibilidad de seleccionar el espacio en el que querían realizar sus actividades diarias y cambiarlo constantemente, por lo que creó espacios de colaboración para grupos de entre dos y ocho personas y zonas de oficinas abiertas delimitadas de acuerdo al nivel de sonido permitido.

De esta forma, los colaboradores que gustan de escuchar música y hacer bromas mientras trabajan pueden reservar un espacio en la zona más ruidosa si sus labores del día se los permiten; mientras que aquellos que necesitan de una mayor concentración pueden permanecer en las zonas con menor cantidad de ruido en las que sólo se permite hablar a un volumen bajo. Este cambio de zonificación esta diferenciado por colores que pertenecen a distintos ecosistemas.

Además cada colaborador cuenta con un archivero personal móvil que se almacena en una zona común al final del día para facilitar el almacenamiento y acceso a su material de trabajo.

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Acerca del autor

Corinna Acosta

Comunicóloga, Mercadóloga y Especialista en Marcas Humanas. Colabora en este espacio desde 2012.

Generadora de estrategias y contenidos digitales. Defensora de la comunicación corporativa con enfoque humano. @coryacr en Twitter.

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