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8 lecciones de liderazgo que podemos aprender del papa Francisco

Lideres religiosos

Ocupar la silla del uno de los principales líderes del mundo es sin duda una enorme responsabilidad y el papa Francisco ha cumplido con ella de una forma muy poco convencional, lo que le ha valido para contar con índices de aprobación envidiables, ya que el 88% de los católicos estadounidenses asegura que hace un buen trabajo y casi tres cuartas partes de los estadounidenses en general lo ven con buenos ojos, una visión que no dista mucho del panorama internacional.

De acuerdo con información de INC, el autor Jeffrey A. Krames examinó el enfoque de que Su Santidad ha demostrado en su liderazgo hasta el momento e identificó algunas de las claves distintivas que pueden ser grandes lecciones para cualquiera que se encuentre al frente de una organización.

1. Llega a quienes no son tus clientes

Sin importar que tan grande sea el número de personas que adquieren tu producto o servicio, siempre hay un número mayor que no lo hace, y es de estos últimos de quienes se puede aprender más.

Con más de 1 200 millones de católicos en el mundo, la iglesia tiene lo que podría denominarse una enorme cartera de clientes, pero el papa Francisco no ha limitado su alcance a ellos, sino que se ha preocupado por impactar de igual forma a los no católicos en sus discursos.

De acuerdo con Krames, este simple principio de liderazgo puede ser la mejor manera de aumentar la cuota de mercado.

2. Abraza el riesgo

Cuando el pontífice era joven enfermó gravemente, la monja que le atendía desobedeció las instrucciones del médico y aumentó su dosis de antibióticos porque sabía por experiencia que con una dosis tan baja seguramente moriría. Para el papa, esto se convirtió en un ejemplo de vida: para ser un líder eficaz, no siempre se debe ir a lo seguro.

3. Reinventa tu organización

Los grandes líderes no temen al cambio y saben que transformar algunas cosas no es suficiente, creen en reinventarse constantemente y lo hacen con sus organizaciones a medida que el mercado se mueve.

El papa Francisco ha hecho justamente eso con la iglesia católica, ha tomado casi todos sus aspectos y los ha transformado poco a poco para convertirla en una religión mucho más incluyente.

4. Ten paciencia

Aunque la reinvención es esencial, el cambio auténtico no surge en semanas o meses, requiere de años de acciones constantes; especialmente en una organización con tradiciones tan ancestrales como la iglesia católica. El pontífice ha demostrado que entiende de esto y que se ha armado con una buena dosis de paciencia, pues sabe que los cambios de paradigma que propone sólo serán posibles en un periodo largo de tiempo.

5. Entra en el campo

Cuando Jorge Mario Bergoglio era obispo de Buenos Aires, se vestía como un sacerdote normal para salir a la calle por la noche y hablar con la gente. Ahora como el gran líder de la iglesia católica, hacer eso se vuelve imposible; sin embargo incluso en este momento de fama ha optado por vivir en comunidad con otros seleccionando no entrar a los aposentos papales y permanecer en una suite de invitados dentro del Vaticano.

Así, los líderes más eficaces se mantienen en contacto con el mayor número de colaboradores posible. Delegar es necesario, pero no se puede permanecer aislado del equipo de trabajo y los clientes.

6. Escucha voces diversas

Para un líder es demasiado fácil rodearse de asesores con ideas afines que lo apoyen en la toma de decisiones, así el proceso sin duda será mucho más cómodo y eficiente; sin embargo con frecuencia se requieren distintas perspectivas para pensar en el desarrollo integral de la organización.

Con este objetivo, el papa Franciso ha creado el llamado Vaticano Ocho (V8), que incluye a los cardenales de América, África, Asia, Europa y Australia, así como un funcionario del propio Vaticano para fungir como su consejo de administración que reúna distintas visiones de todas partes del mundo y consultarlo para tomar decisiones.

7. Marca las metas de tu organización como prioridad

Tras el deceso de Juan Pablo II en 2005 la iglesia católica necesitaba un nuevo dirigente. Las opiniones sobre quien debía tomar esa responsabilidad estaban divididas entre Joseph Ratzinger y Mario Bergoglio, quien animó a sus seguidores a emitir su voto por quien más tarde se convirtiera en el papa Benedicto XVI, a fin de reducir en tiempo de las votaciones y que la iglesia tuviera un nuevo líder lo más pronto posible.

Algunos años más tarde en 2013 Ratzinger renunció por motivos de salud y fue Bergoglio quien finalmente ocupó su lugar al frente de la iglesia católica demostrando que los objetivos de su organización tienen prioridad incluso sobre sus intereses personales.

8. Predica con el ejemplo

Como arzobispo de Buenos Aires, Mario Bergoglio exhortó a los sacerdotes a adentrarse en los barrios más peligrosos de la ciudad argentina. Ahí su vestimenta no sirvió como protección alguna y muchos de ellos fueron secuestrados, torturados e incluso asesinados, sin embargo el ahora pontífice siempre apareció sin anunciarse para tomar el té con sus feligreses y apoyar a los sacerdotes locales.

En 2009, cuando uno de sus sacerdotes recibió una amenaza de muerte por haberse pronunciado en contra de las drogas dentro de una villa, Bergoglio caminaba por las calles ofreciéndose a sí mismo como objetivo para quien deseara tomar represalias. «Ellos nunca se preocuparon de nuevo», asegura Krames.

Acerca del autor

Corinna Acosta

Comunicóloga por la Universidad del Valle de México, especialista en marketing y RSE. Colabora en este espacio desde 2012 y es la encargada de planear el contenido de Expoknews para hacer llegar a tus manos información útil y entretenida.

Actualmente es estudiante de la Maestría en Mercadotecnia por la Universidad de la Comunicación.

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