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5 señales de que no eres un verdadero líder

Escrito por Corinna Acosta

Estas señales podrían decirte que no eres el líder que crees ¿te atreves a comprobarlo?

Atrás ha quedado ya la era en que el liderazgo era asociado con la posición que una persona ocupaba en el organigrama dentro de la organización para la que colaboraba, la jerarquía y el título devenido de dicho espacio; gerentes, directores e incluso los CEO necesitan mucho más que ocupar un puesto de alto rango para denominarse a sí mismos líderes, pues hoy se sabe que, más que una insignia, se trata de un conjunto de habilidades y comportamientos que logran inspirar a un equipo de trabajo para desarrollar su máximo potencial.

Sin embargo, a pesar de la ruptura de este paradigma al interior de las organizaciones, algunas personas se han aferrado a considerarse líderes sin deshacerse de las prácticas que los convierten simplemente en malos jefes y que afectan directamente el desempeño de sus colaboradores.

Si tienes algunas dudas sobre si eres un verdadero líder o un mal jefe, el portal INC. ha detectado algunas de las señales que te ayudarán a identificarlo. ¿Te atreves a darles un vistazo?

1. Un verdadero líder no usa su título como palanca

Jefe vía Shutterstock

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Cada vez que un jefe hace uso de su jerarquía para respaldar una solicitud que carece de un argumento sólido puede ganar la batalla, pero sin duda alguna ha perdido la guerra, ya que lejos de predicar con el ejemplo e inspirar a sus colaboradores está tratando de imponer su autoridad respaldado únicamente por su nivel jerárquico. Esto puede ser eficaz para obtener una acción inmediata, pero también cultivará resentimiento a largo plazo y generará un ambiente de desconfianza y hostilidad.

2. Un verdadero líder no señala sin revisar un espejo

Jefe vía Shutterstock

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Los grandes líderes saben que un mal resultado jamás es culpa de una sola persona, conocen a profundidad los procesos de su organización y son capaces de asumir el papel que tienen en cada uno de ellos, por lo que si algo no va bien, identifican el problema rápidamente y realizan los ajustes necesarios para corregir el problema partiendo siempre desde su modelo de gestión.

Un mal jefe, por el contrario señala a sus colaboradores como culpables sin tomar en cuenta su propio papel en la ecuación, por lo que los miembros de su equipo de trabajo rara vez se sienten respaldados y el miedo suele formar parte del día a día en la organización.

3. Un verdadero líder es consistente en sus emociones

Jefe vía Shutterstock

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Para un colaborador no existe nada peor que intentar adivinar cada mañana si tu jefe tiene un día bueno o malo. Preguntarse constantemente sobre el tipo de reacción puede tener una persona ante tal o cual estímulo llega a ser sumamente desgastante e incrementa dramáticamente el tiempo de ejecución y solución de problemas.

Un líder responsable sabe que la inteligencia emocional es fundamental para mantener una comunicación adecuada con su equipo de trabajo y para generar un ambiente de confianza que resulte benéfico para la organización optimizando su nivel de productividad.

4. Un verdadero líder siempre cumple su palabra

Jefe vía Shutterstock

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Nada destruye la lealtad de un colaborador (y de cualquier otro stakeholder) de forma tan rápida como una promesa incumplida. Cuando un líder asegura que hará algo y luego deja de hacerlo, genera cuestionamientos importantes sobre su capacidad de gestionar un proyecto adecuadamente, daña de forma irremediable su credibilidad y genera un alto nivel de insatisfacción en sus colaboradores tanto a nivel individual como colectivo.

Un líder responsable sabe que la honestidad y la transparencia son la mejor política para comunicarse con sus grupos de interés y generar engagement con sus colaboradores.

5. Un verdadero líder se centra en lo positivo

Jefe vía Shutterstock

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Existe una linea muy pero muy delgada entre corregir los errores de una persona y destrozar para siempre su motivación. Centrarse en los errores de una persona sin reconocer sus esfuerzos y los logros conseguidos gracias a ello, es una receta para el desastre, ya que su colaborador sentirá que todo lo que hace está mal y eventualmente dejará de esforzarse.

Un líder responsable conoce el riesgo de centrarse en los aspectos negativos del desempeño de su equipo de trabajo y procura ofrecer una retroalimentación completa que destaque sus éxitos sin dejar de lado sus áreas de oportunidad.

Acerca del autor

Corinna Acosta

Comunicóloga y mercadóloga de formación. Especialista en Perspectiva de Género. Mira el mundo con lentes violeta.

Firme creyente de las marcas con enfoque humano. @coryacr en Twitter

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