La importancia de la misión y visión institucionales para perfilar adecuadamente una fundación empresarial

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Por: Emilio Guerra Díaz

Con frecuencia cuando una empresa incursiona en la creación de su fundación algunos directivos, e incluso consultores, estiman que las habilidades y cualidades profesionales que requiere el sector filantrópico para trabajar adecuadamente, y más aún si se desea en particular destacar a la fundación empresarial como un pilar de la estrategia de sustentabilidad de la corporación, son cosas fáciles y basta “copiar”, transferir o seguir el mismo paradigma con el que la empresa ofrece sus servicios al mercado que atiende.

Sin embargo, el sector filantrópico establece sus propios retos y exige de las fundaciones empresariales también rigor profesional en su quehacer y adecuado desempeño. Para que todo fluya adecuadamente es necesario poner atención a la misión y visón que la empresa le ha de dar a su fundación y la visión a largo plazo que desea alcanzar tanto para el corporativo, las organizaciones, los beneficiarios y la comunidad en general.

De tal manera, por misión se entiende la razón de ser de la institución, es decir, contestar la pregunta: “¿Para qué está la institución, para qué se constituyó?”. Mientras la visión revela lo que se desea alcanzar, por ejemplo, el escenario deseable, la transformación, la meta lograda, etc.

La misión se torna en algo más allá de los cimientos básicos en los cuales se habrá de edificar una institución empresarial poderosa. La misión también es el primer concepto o “idea madre” o “mensaje clave fundamental” dirían los expertos, con el que la fundación estará trabajando, dará su cara a la comunidad, establecerá su prestigio y guiará sus acciones.

Para mostrar esa importancia, revisemos algunas misiones de fundaciones empresariales sin un afán de crítica, pero sí como un recurso ilustrativo. De esta manera el lector puede hacer el mismo ejercicio desde su computadora y revisar qué declaran algunas de las fundaciones empresariales más conocidas, algunas de las que aquí se citan.

Así por ejemplo, la Fundación Televisa trabajó por casi diez años con la siguiente misión: “Ensanchar las posibilidades de desarrollo de la persona: esa es la misión de la Fundación Televisa, los 365 días del año”. Hoy parece que la institución está realizando un ajuste y se puede leer en su página electrónica: “Nuestra misión es ayudar”. No se encontró al momento de escribir este artículo su visión en su sitio electrónico.

En el caso de Fundación Azteca, esta institución declara que su misión es: “MISIÓN: Fundación Azteca es la organización de Grupo Salinas que promueve tanto al interior del grupo como hacia toda la sociedad mexicana, responsabilidad social empresarial, al vincular necesidades sociales con organizaciones y personas dispuestas a comprometerse social y ecológicamente”; mientras que su: “VISIÓN: Fundación Azteca es la organización más independiente, transparente y con experiencia que genera conciencia y acciones concretas para lograr la mayor transformación social y ecológica de México”.

La Fundación BBVA Bancomer apunta sobre este aspecto: “Su misión es diseñar y coordinar programas de desarrollo social, particularmente en las áreas de educación y cultura, así como procurar y entregar recursos que reditúen en mejores oportunidades para la población mexicana”. Tampoco se advirtió visión.

Fundación Telmex, dice sobre su misión “Instrumentar eficazmente programas creativos y permanentes de alto impacto y cobertura nacional, que contribuyan a resolver las profundas desigualdades sociales que han limitado el desarrollo de nuestro país y a mejorar la calidad de vida de los mexicanos. Su visión es “Contribuir al desarrollo de México a través de programas de educación, salud nutrición, justicia, cultura, desarrollo humano, deporte y ayuda en desastres naturales, generando oportunidades que propicien el desarrollo integral de los mexicanos por un mejor país”.

Fundación Acir señala sobre su misión: “Difundimos y apoyamos proyectos sociales, educación, valores y rescate del patrimonio histórico y cultural de México” y su visión: “fomentar unión y compromiso entre los mexicanos”.

Fundación Metlife. Misión “hacer una diferencia positiva en la vida de individuos y comunidades a través de programas de educación y de hábitos de vida saludables”. No se encontró la visión.

Fundación Infantil Ronald McDonald México: Misión “es crear, encontrar y apoyar programas que mejoran directamente la salud y el bienestar de niños”. Su visión: “Creemos que cuando se cambia la vida de un niño, se cambia la de una familia, y así a su vez se puede cambiar la de una comunidad, y en última instancia el mundo. Nos esforzamos por ser parte de ese cambio. Trabajamos continuamente para mejorar y expandir nuestros programas optimizando nuestros años de experiencia y buenas relaciones con las comunidades del país, así como también los 35 años de trayectoria de la Fundación a nivel mundial. Y no lo hacemos solos. Contamos con el apoyo de una amplia red de donantes y voluntarios, y nos basamos en nuestro sólido vínculo con la comunidad médica. Contamos con alianzas estratégicas con organizaciones de salud de primer nivel que tienen el conocimiento y la infraestructura adecuada para extender el alcance de nuestro trabajo.”

Fundación General Electric: Misión: “Promover la calidad de la educación entre los diferentes sectores de la sociedad con el propósito de contribuir a lograr equidad y justicia social en México”. Su visión: “lograr una educación de calidad para todos los mexicanos”.

Hemos visto con estos ejemplos diferentes formas de constituir la misión y visión. Algunas se han redactado con mucho cuidado. En algunos casos se advierte que se ha puesto especial atención al hecho de vincular a la empresa con el corporativo. Unas más incorporan objetivos, programas y causas al mismo enunciado.

Por lo anterior, estimamos que éstas serían algunas características para redactar la misión en una nueva fundación empresarial, aspectos que recomendamos cuidar:

• La misión debe señalar para qué está la institución. Es válido (y necesario) que una fundación empresarial declare estar alineada a los objetivos de negocio del corporativo que le da vida, pero también el beneficio que la comunidad recibirá ya sea en causas o población determinada
• Es adecuado acotar geográficamente el área de acción
• No deben confundirse los buenos deseos, actitudes altruistas o caritativas para definirla, pues no es precepto exclusivo que la fundación empresarial sólo haga donaciones económicas, sino que es una poderosa área del corporativo para dar salida a la necesidad de vinculación con la comunidad, forme cívicamente, movilice recursos adicionales, ayude a alentar la solidaridad y el colaboracionismo
• La misión no puede aclamar que la fundación está para dar dinero, ya que éste es sólo un medio para la inversión social. Si se desatiende este aspecto se tendrán muchos problemas al interior del corporativo porque entonces algunos dirán que se están dilapidando recursos
• Tampoco puede considerarse a la misión como una lista de objetivos, ya sean generales o particulares, sino más bien una declaratoria de comunicación asertiva
• Conviene deslindar el deseo de posicionamiento de la empresa que desea obtener por contar con una fundación, del propósito que motiva su quehacer
• Se recomienda evitar los adjetivos (auto) calificativos y comparativos porque meten ruido y desvían la definición del área de acción, finalmente ¿quién evalúa si la fundación es la más…?
• Diversificar el enunciado “misión” con las áreas de acción que atiende la institución provoca confusión y hasta desvinculación, para ello existen los programas. Es decir, esta Fundación “está para… (misión) y lo hace a través de estos programas para alcanzar estos objetivos”

Ahora bien ¿Quién es responsable de la revisión periódica de estos postulados? La tradición señala que es el Consejo Directivo de la fundación la que en ejercicios de planeación estratégica las revisa y adecua por espacio de entre 3 y 5 años. También es muy útil apoyarse en consultores que cuentan con experiencia en perfilar misiones pues saben que son irrepetibles, únicas y elaboradas de acuerdo a los propósitos de la inversión social que se destinará a la fundación.

Si el lector decide revisar por su cuenta los sitios de estas fundaciones o de otras más, recomendamos también revisar los valores. En algunos casos se podrá constatar que se usan conceptos de eficiencia y eficacia de la gestión empresarial como tales; pero un valor se define, según la Real Academia de la Lengua Española en una de sus acepciones como: “Fuerza, actividad o virtud de las cosas para producir sus efectos” y desde el punto de vista axiológico, los valores son atributos o cualidades positivas que forman, guían o señalan un comportamiento ético por parte de quien los manifiesta. Desde este punto de vista ¿puede considerarse un valor a la austeridad?

Desde el Consejo Directivo

Recuerda un consejero que el domingo 11 de marzo se cumplirá el primer lustro del fallecimiento del cantante Brad Delp, una de las voces exquisitas del rock and roll dejó de sonar en la misma fecha que se cumple un año del devastador sismo y Tsunami en Japón.

Este músico norteamericano oriundo del estado de Massachussets, fue miembro fundador, junto con el genio de ingeniería de sonido Tom Sholz, del afamado grupo Boston cuya luz brilló durante los setenta y con el mérito de obtener una calidad de sonido impresionante sin utilizar sintetizadores para lograr esos efectos.

Brad Delp, fanático de los Beatles, en los sesenta comprendió que su vida debería ser dedicada a la música. Como otros tantos jóvenes de su generación que vieron en vivo al cuarteto inglés en el programa de Ed Sullivan, Brad también sintió el impulso de incursionar en esa profesión. De voz grave que trasmitía una gran tranquilidad tuvo dos grandes méritos: unirse a Scholz para formar esa banda y promover el vegetarismo como forma de vida y de respeto a las especies vivas. Muchas personas adoptaron esa forma de vida. Boston desde su nacimiento ha sido un grupo comprometido con causas sociales, destinando regalías a instituciones filantrópicas.


Emilio Guerra Díaz

Emilio Guerra cuenta con amplia experiencia en la Gestión de la RSC, destacando su trabajo en el área de vinculación con la comunidad que potenciar la inversión social empresarial. Ha gerenciado fundaciones empresariales.

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