Fundaciones Empresariales

¿Conviene patrocinar eventos desde una Fundación Empresarial?

Por: Emilio Guerra Díaz

Este martes y miércoles habrá de llevarse a cabo la reunión anual del Centro Mexicano para la Filantropía, uno de los eventos del sector más importantes del país. La calidad del evento le ha llevado a ubicarse como un encuentro de talla internacional como la reunión del Council on Foundations de Estados Unidos o la reunión continental del European Foundation Center.

Ya son varios años, tres lustros, de reunir bajo temas de vanguardia a especialistas, líderes, protagonistas, comunicadores, consejeros, directores, consultores, voluntarios, estudiantes, público en general y servidores públicos -políticos- para intercambiar puntos de vista respecto a los retos que enfrenta el sector filantrópico mexicano.

Y como somos un sector emergente, no a la altura todavía del que poseen economías desarrolladas, es necesario apoyar y fortalecer este tipo de encuentros a pesar de que su peso y relevancia no estén suficientemente apreciados del todo por empresas y fundaciones que incursionan por la responsabilidad social corporativa.

Hace días un colega me cuestionó, a manera de reto, si pudiera darle algunas razones por las cuales su fundación tendría que expandir su acción social y proponer a su Consejo Directivo que le autorizase dedicar recursos tanto a fortalecer, vía cursos, talleres, diplomados, etc., a organizaciones civiles y apoyar este tipo de encuentros, tanto el de Cemefi, como el Encuentro Estatal de Chihuahua, liderado por la Fundación del Empresariado Chihuahuense o el Día de la Filantropía de Sinaloa encabezado por la Junta de Asistencia Privada del Estado; o el Encuentro Estatal de Filantropía de Sonora realizado por la Fundación Esposos Rodríguez, la Fundación Healy y la Fundación del Empresariado Sonorense.

Le propuse contestar su inquietud desde varios enfoques. Primero, tendríamos que tocar las fibras de interés de su empresa, de su fundación y de sus grupos de interés. A todas luces, le comenté, una de las mejores formas de vincular a la empresa con la comunidad consiste precisamente en que los recursos privados puedan apoyar el desarrollo de capacidades en la sociedad. Las organizaciones civiles contribuyen a canalizar liderazgos para atender problemáticas concretas, ofrecen metodologías y están acostumbradas a dar resultados con bajos recursos. Probada es por un sin número de experiencias, que la inversión que hace la empresa en estos grupos de interés tienen un gran impacto en su comunidad interna como también en la externa.

En algunos casos, reportados en Expok, la empresa ha invertido para transformar a un grupo de población otrora sin fuentes de empleo, para ser sus proveedores a partir del financiamiento de programas de construcción de capacidades y generación de ingreso y de ingresarlos a su cadena de valor.

Está visto también que la colaboración que hacen algunas empresas con organizaciones civiles es una decisión estratégica para la sustentabilidad del negocio, sobre todo en proyectos ecológicos. Recuperación de agua, aire, recursos forestales, etc. son fruto de trabajo de diversas instituciones filantrópicas a lo largo y ancho del país.

En otros casos, las corporaciones han invertido recursos para proteger, preservar, difundir y disfrutar el patrimonio cultural y han incidido en impulsar la participación ciudadana para alentar derechos políticos y también, por qué no, han financiado actividades deportivas.

Desde la perspectiva de las organizaciones civiles, vale la pena invertir recursos para fortalecerles. Profesionalizar su trabajo es contribuir a su permanencia para que ofrezcan servicios que no son otorgados más que por estas organizaciones. Destinar recursos a patrocinar encuentros también resulta altamente benéfico para las partes involucradas.

Los encuentros como la Reunión Anual del Centro Mexicano para la Filantropía permiten acercar a personas experimentadas con noveles. Se comparten modelos, metodologías, se conocen casos de éxito, se cuestionan acciones y políticas públicas y generan ideas para fortalecer servicios, desarrollar nuevos proyectos. También se fortalecen las relaciones públicas y se establecen nuevos contactos para crear sinergias y coinvertir en nuevas iniciativas.

Por estas y algunas razones más, desde luego que vale la pena que una fundación empresarial patrocine este tipo de reuniones. Su nombre se va asociando con la idea de que la empresa va más allá de sus intereses y hace suyos los de sus socios en desarrollo, que son a fin de cuentas, las organizaciones de la sociedad civil. Pero sin duda, es un esfuerzo a mediano plazo, de continuidad y persistencia. Muchos patrocinios permiten becar a un buen número de participantes que provienen de distintos estados de la república.


Emilio Guerra Díaz

Emilio Guerra cuenta con amplia experiencia en la Gestión de la RSC, destacando su trabajo en el área de vinculación con la comunidad que potenciar la inversión social empresarial. Ha gerenciado fundaciones empresariales.

Acerca del autor

ExpokNews

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