¿Qué nos toca ante los saqueos y el gasolinazo? – ExpokNews

Esto es lo que puede hacer la ciudadanía ante los saqueos.

Responsabilidad. Obligación moral. Cualidad. Capacidad para aceptar las consecuencias de los propios actos y responder por ellos.

En los últimos días se ha registrado una escalada de protestas, saqueos y violencia en la mayor parte del país, enmarcada en el descontento social por el gasolinazo.

Esta realidad que estamos viviendo, y sus consecuencias, nos impacta de una u otra manera a todos, ¿cuál es la responsabilidad de cada uno de los actores en jugo? ¿Qué nos toca hacer a cada uno?

Para la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), que se ha visto afectada por las manifestaciones vandálicas contra sus establecimientos comerciales, el gobierno es el primer actor obligado a una “doble responsabilidad” ante esta situación que considera “sin precedente”.

“Primero debe hacer valer el Estado de derecho, pues lo que hoy se está viviendo en las tiendas, en las calles, en las carreteras, gasolineras es la ausencia de una autoridad que cumpla con su mandato constitucional de salvaguardar la seguridad de las personas”, comparte Manuel Cardona Zapata, director de Relaciones con Gobierno y Programas de Responsabilidad Social de la ANTAD.

El otro nivel de responsabilidad del gobierno, dice, es “el origen de las marchas, pues hay un sentimiento social de que el gobierno les ha fallado y esa es una realidad”.

También reconoce que junto a las personas que “de manera honesta protestan contra el gasolinazo, hay grupos de profesionales, intereses políticos que se están aprovechando del momento”.

La certeza de esto, la explica así: los dos estados donde comenzaron a surgir este tipo de protestas fueron el Estado de México e Hidalgo, “uno gobernado por una persona que tiene aspiraciones a la Presidencia y otro de donde es originario el Secretario de Gobernación, con las mismas aspiraciones. Estamos ciertos que hay intereses políticos detrás de esto y la misma inacción consistente de las autoridades locales en esos estados tiene un mensaje claro”.

¿Y las empresas? ¿Cuál es la responsabilidad que deben asumir en esta coyuntura?

La primera, al menos a decir de la ANTAD, es salvaguardar la integridad de clientes y colaboradores. En un segundo nivel es garantizar la seguridad de las instalaciones y la continuidad del negocio.

En tan sólo un par de días, explica, los saqueos y bloqueos en contra de establecimientos comerciales agremiados a la ANTAD se dispararon de 70 a más de 360 en todo el país, principalmente en los estados de México, Veracruz, Hidalgo, Ciudad de México, Puebla, Tabasco, Chiapas, Michoacán, Guanajuato y en la ciudad de Cancún.

“El número no se ha detenido y está creciendo de manera exponencial. Esta situación es un hecho sin precedente que nos tiene muy preocupados. Los casos previos de saqueo han estado relacionados con desastres naturales o con movimientos magisteriales, pero una situación como esta, repetida, en tantos estados, por un reclamo social es única”.

A pesar del panorama, no cerrarán las tiendas pues “no creemos en eso”, dice. “Los asociados tienen un compromiso social y un cierre, lejos de ayudar, pudiera generar un escenario de pánico en el que nosotros no queremos participar”.

¿Cuál es la ruta a seguir, entonces?

“Mantenernos muy alerta, en comunicación permanente y constante entre todos los asociados así como con las autoridades. Y trabajar, hacer las cosas lo mejor que se pueda”.

Anoche, fecha importante para las tiendas por motivo del Día de Reyes, solicitaron a autoridades capitalinas vigilancia policiaca constante en tiendas de autoservicio y departamentales, que permanecieron abiertas hasta altas horas de la noche.

Hasta el momento, la ANTAD no ha comunicado una cifra preliminar de las pérdidas económicas que han dejado los saqueos y bloqueos a sus tiendas agremiadas, aunque la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servitur) ha reportado una afectación de 52 millones de pesos a causa de los disturbios y saqueos contra negocios sólo en la Ciudad de México.

“Es la gente la que está entrando a las tiendas a cometer actos delictivos. El reclamo puede ser legítimo, pero es por una acción tomada desde el gobierno, nosotros somos ajenos”, lamenta Cardona Zapata.

Ante todo esto, ¿qué le toca a la ciudadanía?

Respetar el Estado de derecho, exige. La primera autoridad moral que tenemos para exigirle al gobierno que haga su función es nosotros cumplir con nuestras obligaciones como ciudadanía, explica para plantear un reflexión.

“Después de llevarse la televisión, la licuadora, ¿qué va pasar? Nos estamos afectando indirectamente, porque si esa tienda tiene problemas de desabasto mañana no habrá comida, medicinas, vestido… Nos estamos estrangulando nosotros solos”.

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Alejandra Aguilar