Seguramente te has enterado que existen nuevas cuotas del Pacto Mundial para 2018, esto es lo que tienes que saber.

A partir de este año entraron en vigor nuevos lineamientos en el Pacto Mundial, que incluyen cuotas para todas las organizaciones independientemente de la categoría en que suscriban su adhesión y el nivel de facturación.

Desde la oficina en Nueva York del Pacto Mundial precisaron que estas cuotas son obligatorias para aquellas empresas que facturan más de 50 millones de dólares al año, por lo que están analizando la posibilidad de deslistarlas de la Red global en el transcurso de 2019 en caso de no pagar.

Mientras que las empresas con facturación anual menor a los 50 millones de dólares, subsidiarias y organizaciones de la sociedad civil (OSC), no están obligadas a pagar aunque de no hacerlo podrían ser deslistadas de su Red local (no así de la Red global) a partir del próximo año.

De acuerdo con los lineamientos vigentes hasta 2017, las empresas suscribían su adhesión en dos categorías: aportantes, en la cual contribuían con una cuota, o signatarias, en la cual optaban por no realizar ningún pago.

Además, las organizaciones de la sociedad civil (OSC), que habían estado exentas de cualquier contribución hasta el año pasado, ahora pueden pagar o no en función de lo que determinen las Redes locales.

Con las nuevas cuotas del Pacto Mundial para 2018 se determinó una nueva nomenclatura para las organizaciones miembro:

  • Signatarias, con un nivel de beneficios básico
  • Participantes, con un nivel de beneficios más completo

Javier Cortés, responsable regional del Pacto Mundial para las Redes Locales de América Latina, Caribe y Norteamérica, explicó que se dejó en el ámbito de las oficinas nacionales la posibilidad de establecer cuotas para OSC, subsidiarias  y empresas que facturan menos de 50 millones de dólares anuales, por lo que podrán condicionar a éstas su permanencia en la Red local.

“Ninguna empresa de menos de 50 millones de dólares, subsidiaria u organización no lucrativa está obligada a pagar ninguna cuota, así lo estipula nuestra política de universalidad e inclusión. No vamos a deslistar a ninguna organización del Pacto Mundial si decide no pagar. En caso de no ajustarse a la política que establezca la Red local para estas organizaciones, podrían dejar de pertenecer a la misma pero seguirán siendo Global Compact, accediendo a su perfil y su CoP, a la web y los servicios de la Red global”, destacó.

Caso México

En México, la Red local del Pacto Mundial estableció que las OSC entrarán en la categoría de signatarios, con una “aportación simbólica” de 250 dólares o alrededor de 4,700 pesos.

Esta misma cuota es la que determinó para las empresas signatarias con ingresos anuales menores a los 25 millones de dólares, mientras que para las de facturación anual entre 25 y 50 millones de dólares anuales serán 500 dólares de cuota.

Las contribuciones, dependiendo la categoría que se elija: participante o signatario, oscilan entre los 250 y los 20,000 dólares en función de la facturación anual.

Los miembros de la red tienen hasta el 30 de junio, es decir aproximadamente 4 meses, para actualizar la categoría (participante o signatario) que prefieran a través de la plataforma del Pacto Mundial y hasta el 31 de diciembre del presente para realizar el pago correspondiente.

Cada una de las dos categorías que son parte de las nuevas cuotas del Pacto Mundial para 2018 tiene alcances diferenciados en cuanto a herramientas, asesoría, aprendizaje y posibilidad de interrelacionarse con otras empresas como parte de su avance en materia de responsabilidad social.

El Pacto Mundial agrupa actualmente 9,700 organizaciones comprometidas con la responsabilidad social en más de 160 países. En México suman 663 miembros, de los cuales sólo 84 son empresas aportantes, de acuerdo con su página de internet; esto es una proporción de 12 por ciento.

“Ese porcentaje podría ser muy representativo de lo que sucede no sólo en América Latina sino a nivel mundial”, reconoció Cortés.

¿Funcionará este nuevo intento de ampliar la base de organizaciones aportantes?

A decir del entrevistado, las prospectivas que realizaron sobre el impacto que tendría la nueva política así como su propuesta de valor y la oportunidad histórica que tienen las empresas con la agenda sostenible los hacen optimistas en cuanto a sus expectativas de este modelo de negocio.

Ya veremos si la estrategia fortalece la adhesión de las organizaciones o, en cambio, comienza a registrarse una merma en la participación a nivel local.

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Alejandra Aguilar