¿Qué hacemos contra el tránsito en la Ciudad de México? – ExpokNews

Te damos algunas opciones para lidiar con el tránsito de la Ciudad de México.

El tránsito en la Ciudad de México, ¿alguien lo duda?, es un dolor de cabeza. Esta problemática continúa agudizándose y para muestra el Índice de Tránsito 2017 de Tom Tom que volvió a ubicar a la capital del país como la urbe más congestionada del mundo.

Lo anterior significa que la Ciudad de México es la de peor tránsito y donde el conductor pasa la mayor cantidad de horas extra al volante respecto de cualquier otro punto sobre la faz de la Tierra, explica la empresa holandesa dedicada a productos de tránsito y cartografía en casi 50 países y la cual ya había ubicado a la capital del país en el primer lugar de su ránking 2016.

Aunque el gobierno es el primer responsable de promover la movilidad sustentable a través de políticas públicas y una mejor planeación urbana, los ciudadanos y empresas también tenemos tarea que hacer.

Aquí algunas maneras de promover la movilidad sustentable en la Ciudad de México entre todos.

Bájate del coche

Sí, ya sé que no te va gustar, pero no hay otra medida que contribuya más a disminuir el tránsito en las urbes, y su consecuente contaminación, que guardar el automóvil privado y recurrir a transportes públicos.

Hay que recordar que desde julio de 2016 se endurecieron las medidas a aplicar en caso de contingencia ambiental en la Ciudad de México. Este programa se hizo aún más estricto el 27 de diciembre pasado, cuando se publicó en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México el Programa para contingencias ambientales, vigente hasta junio próximo.

Ahora, las motocicletas y vehículos oficiales, además de los automóviles con holograma 1 y 2, no podrán circular durante la Fase 2 de contingencia; además se suspenden actividades en oficinas públicas, centros educativos, museos, parques y deportivas y se exhorta a las empresas a implementar esquemas de trabajo a distancia u horarios escalonados.

Todo esto responde a la necesidad de reducir el parque vehicular que diariamente congestiona las vialidades de la capital del país, en la mayoría de los casos con la mínima ocupación.

…O al menos, compártelo

Los viajes realizados en vehículos particulares ocupados por una sola persona son los menos sustentables de todos los desplazamientos urbanos, advierte Gonzalo Peón, director adjunto en México del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP, por su sigla en inglés).

Así que la recomendación para quienes utilizan en su mayoría el auto, y no lo pueden dejar en sus casas por las razones que tengan, es que al menos lo compartan con familiares, vecinos o compañeros del trabajo para liberar espacio del parque vehicular.

Otra forma de compartir el auto es a través de las aplicaciones que ofrecen servicio de transporte, aunque ojo: Hay que utilizar las modalidades de carpooling ya que viajar solo en taxi o con chofer es equivalente a ir solo en un automóvil particular, es decir, el viaje menos sustentable. Así que ya lo sabes, eso de dejar el auto pero tomar Uber, tampoco funciona en términos de movilidad sustentable y descongestionamiento vial.

Para que se entienda mejor, la jerarquía de movilidad urbana del ITDP clasifica nuestros desplazamientos de la forma más sustentable a la menos deseable, empezando por caminar, andar en bicicleta, tomar el Metro, Metrobús u otro transporte público, compartir el auto y viajar solo en el auto o con chofer.

Respeta los límites de velocidad

Aunque no nos gusten los nuevos límites de velocidad en la Ciudad de México, son efectivos para reducir las emisiones de CO2, el ruido, la siniestralidad y también la congestión vehicular pues, aunque parezca contradictorio, disminuir la velocidad hace que el tránsito se vuelva más fluido y constante.

No por nada esta medida lleva un tiempo implementada en ciudades como Viena, Berlín, Paris, Munich, Rotterdam y Barcelona. Un estudio realizado en la ciudad de Overschie (Holanda), citado por Ecologistas en Acción en su informe “Ideas y buenas prácticas para la movilidad sustentable”, demostró que reducir el límite de velocidad disminuyó 35% las partículas suspendidas, entre 25 y 50% el ruido y facilitó el flujo vehicular.

Aunque parezca mentira, dice Gonzalo Peón, los tranvías jalados por mulas el siglo pasado iban más rápido que los automóviles en la ciudad actual. Así que aplica la de “despacio, que llevo (y todos llevamos) prisa”.

¿Y las empresas?

Las empresas también tienen mucho que hacer para colaborar con una movilidad más sustentable en las ciudades. El periodista Gumersindo Lafuente, con trayectoria en El País y El Mundo, sugiere identificar lo que hace una empresa para impulsar la movilidad sustentable como uno de los primeros indicios de su responsabilidad social.

Las empresas pueden influir directamente en la forma en que los colaboradores llegan al trabajo, considera Gonzalo Peón, por lo que antes que nada deben ubicarse cerca de estaciones de transporte público o en zonas conectadas y accesibles.

“Insurgentes registró un creciente desarrollo de edificios y oficinas a partir del Metrobús”, recuerda.

Otra medida es impulsar el carpooling entre sus colaboradores e incentivarlo a través del pago del sistema o de reembolsos a quienes lo lleven a cabo.

Para promover que los empleados lleguen en bicicleta o incluso aprovechen para ejercitarse, la empresa puede colocar regaderas en sus oficinas, como lo hacen algunas en Londres o Nueva York.

El congestionamiento vial también se reduce gracias a prácticas de flexibilidad laboral, por ejemplo el trabajo a distancia o los horarios escalonados, lo cual es una de las nuevas recomendaciones ante las contingencias ambientales en la Ciudad de México, por lo que es recomendable que la empresa analice e implemente estos esquemas.

Finalmente, las concesionarias de transporte pueden analizar el paso del transporte público en sus vías además de analizar incentivos para Vehículos de Alta Ocupación, como pueden ser carriles confinados o tarifas especiales.

De acuerdo con Gonzalo Peón, es recomendable que se apliquen peajes a los automóviles privados en estas vías, lo que permite redistribuir el parque vehicular entre estas vías y otras libres de cuota. También subraya la importancia de que las empresas que cobran estas tarifas destinen un porcentaje de sus utilidades a acciones que promuevan la movilidad sustentable en su zona de influencia.

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Alejandra Aguilar

1 comentario

  • Las acciones a veces absurdas como poner postecitos ocupando un carril y que de nada sirven sino para hacer TAPONES en las vialidades, buscan desincentivar el uso del automóvil, de hecho el Gobierno de la Ciudad de México, tiene mucha responsabilidad al igual que las delegaciones al permitir cerrar colonias enteras so pretexto de la delincuencia, en otras palabras: “a mí me importa un carajo el generar más tráfico en mi zona, a mi me interesa cerrar mi calle para que ni la gente pueda caminar en ella porque me molesta”… Nadie le entra a este tema por miedo y porque no es “políticamente conveniente”. Otro grave problema es que el transporte público está totalmente rebasado, la línea del metro indios verdes universidad siempre tienen problemas que hace que no avancen los trenes, el metrobús de insurgentes en horas pico, nadie puede entrar al camión, y el peor de todos el “ecobús” de Miguel A. de Quevedo a Santa Fé, aunque el traslado puede durar solo 40 minutos, el esperar a que pase un ecobús y que haga parada es cuestión de esperar hasta una hora y media o dos horas… Si no hay transporte eficiente, ¿Cómo quieren que dejen los coches? En mi caso, ante el pésimo servicio del ecobús a Santa Fé, encontré una opción que ahorra dinero, no contamina y evita que llegue sudando a mi oficina, y es la BICICLETA ELÉCTRICA, la cual tiene ventajas en muchos aspectos, la única no ventaja es que en la Supervía Poniente y toda la zona de Santa Fé, no existen espacios adecuados ni para el peatón, ni para la bicicleta, en Villa Verdúm ni siquiera tienen banquetas… Así que el problema no es fácil de resolver.