¿Para que sirve el Distintivo ESR…?

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“La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.”
Eduardo Galeano

Por: Emilio Guerra Díaz

Estamos próximos a celebrar el IV Encuentro Latinoamericano de Empresas Socialmente Responsables donde, además de conferencias e intercambio de experiencias, se habrán de entregar los Distintivos ESR a aquellas entidades empresariales (nacionales y otras latinoamericanas) que cumplen con los criterios establecidos por el Centro Mexicano para la Filantropía y Aliarse. Este evento se llevará a cabo en la ciudad de México del 28 al 30 de marzo y reunirá a 572 empresas que obtuvieron este distintivo, más no certificación.

Pese a los esfuerzos de comunicar lo que es y lo que no es del Distintivo ESR vale la pena destacar una característica y compartir además con los lectores algunas reflexiones sobre la utilidad del Distintivo ESR y lo que su metodología permite: encontrar áreas de oportunidad para mejorar la calidad de vida dentro de la empresa y fortalecer la presencia de la empresa en la comunidad.
Sobre una característica principal del Distintivo ESR: no es una certificación oficial. Es decir, es necesario recordar que la única autoridad en un estado nación para certificar es el gobierno. En el caso de este distintivo es una herramienta de autoevaluación facilitado por una asociación sin fines de lucro que promueve ciudadanía y propone relaciones entre gobierno y organizaciones civiles y que tiene múltiples beneficios.

Ahora bien, ¿Para qué sirve el Distintivo ESR? Parafraseando a Eduardo Galeano sobre su visión de la utopía, sirve para caminar… Permite caminar, abrir nuevas brechas y transitar por ellas.
Brechas que se bifurcan, pero hay que decidirse por alguna. Como todo caminante, uno se enfrenta a la decisión sobre cuál vía se ha de transitar. Por ello es necesario destacar que dentro de una misma empresa pueden existir diversas visiones sobre lo que se entiende por RSC y cuál es la mejor ruta para desarrollarla dentro de nuestra organización. Lo importante es definir rumbo. En una empresa conviven por ejemplo visiones tímidas que dicen “transitemos por la RSC pero paulatinamente”, despacio y sin prisa; sin hacer ruido y en forma discreta. Otros tantos señalan que como el Distintivo te da visibilidad, hay que aprovecharla para convencer a los clientes de que sé es una empresa socialmente responsable y por ello es necesario apostar a la publicidad y marketing.

Algunos directivos y ejecutivos ven la posibilidad del despegue del liderazgo empresarial y apuestan a gestionar la RSC en forma moderna, integradora y con visión. Estos ejecutivos alinean los objetivos de mercado, los de la inversión social y el desarrollo de competencias para permear y dar un nuevo tinte de desempeño empresarial dentro de toda la organización para que con la adopción de cambios se transpire nuevos olores de vinculación comunitaria, convenciendo a los grupos de interés, de que se actúa con congruencia.

Brechas sinuosas y accidentadas. Algunos estrategas empresariales responden afligidos y hasta asfixiados al reto del desempeño socialmente responsable. Advierten que esa tarea demandará nuevo presupuesto, personal y desarrollo de habilidades que distraerán tiempo y recursos del trabajo cotidiano de la empresa. Lo que se genera es inercia para actuar. Otros no perciben en profundidad el valor agregado que el distintivo les puede dar (o les pudo dar en su momento ya que algunas empresas hace 11 años cuando fueron invitadas a participar en el proceso, declinaron y hoy tienen una visión distinta de su utilidad) y reaccionan como si se tuviese que nadar contra la corriente, en lugar de vislumbrar una área de oportunidades y crecimiento en todos los sentidos. El resultado es la falta de integración de las áreas corresponsables en un comité de RSC de la empresa, por lo que cada quien jala para su lado.

Brechas sociológicas: En nuestro país la discusión política y la yuxtaposición de ideologías ha tenido un resultado idiosincrático respecto a la visión de la riqueza: en su mayoría, los mexicanos no estamos habituados a la idea de riqueza y progreso como consecuencia del empeño en el trabajo. La riqueza es deseable pero circunstancial, sólo para unos cuantos y en consecuencia así se actúa: bajo emprendimiento e incertidumbre para crear nuevos negocios. A quien tiene o ha generado riqueza se le juzga, se le desacredita o se expresa que aquella es producto de malas prácticas. El distintivo está coadyuvando a cambiar la visión en y de las empresas: principalmente en sus directivos y ejecutivos el cambio de visión pasa a una lectura abundante del mundo, con posibilidades para todos, es base firme para cimentar nuevas relaciones sociales. Externamente el distintivo contribuye a percibir que la actividad empresarial es deseable, retribuye a la comunidad y diferencia a aquellos negocios que van siendo coherentes, congruentes y consistentes respecto a sus políticas y procedimientos.

Brechas económicas y de negocio. El Distintivo invita a transitar por vías que ubican todos los esfuerzos que en materia de RSC se realicen a beneficiar al negocio y hacerlo más rentable, cumplir con las metas y expectativas de los inversionistas pero bajo nuevas reglas de retribución. Quien invierte más en el terreno social, también tiene mayores rendimientos que benefician a la sostenibilidad del negocio.

Brechas sociales. La empresa fluye por un camino donde encuentra a otros sectores sociales como las organizaciones sin fines de lucro que en un trabajo conjunto establecen nuevos mecanismos para incentivar el desarrollo social. Las instituciones filantrópicas resultan entonces excelentes socios de inversión y se crea una sinergia de mutuo beneficio.

Nuevas brechas. Cualquier empresa que ha apostado a la RSC, cualquiera que sea su motivación y cualquiera que sean las contradicciones internas que en principio se viven y le hicieron caminar, llegará sin duda a una pendiente cubierta de nieve, donde las pequeñas bolas que al girar cuesta abajo generarán una mayor y voluminosa carga positiva de RS.

De tal manera que el Distintivo ESR hace a las empresas caminar por la ruta de la responsabilidad social, sin importar el ritmo del paso (andante maestoso, lento, allegro molto pensante, quasi lento o bien, presto ma non troppo) pero con un esplendor que permitirá a nuestra comunidad crear un mercado con mayor diversidad, abundancia y oportunidades para todos.


Emilio Guerra Díaz

Sociólogo, articulista en diversos medios impresos desde 1988. Ha colaborado en el sector filantrópico por más de 20 años. Es Voluntario desde 1989. Autor del libro “La política de planificación familiar del estado mexicano”, UAM-Xochimilco, 1991. Consultor en Desarrollo Institucional para OSC. Fue subdirector de la Fundación Cultural Bancomer y Director de Información y Servicios del Cemefi. Actualmente es Gerente de la Fundación ADO.

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