Mariposas monarca, sin camino no hay santuario – ExpokNews

Conoce el compromiso de OHL con la mariposa Monarca.

Por Alejandra Aguilar

Cientos, miles, millones de mariposas monarca vuelan sobre tu cabeza. Las ves infinitas, escuchas su aleteo multiplicado por montones, te llenas los pulmones del santuario. Piensas que estás ante un espectáculo inigualable. ¿Y si te dijera que por cada mariposa que ves hoy, hace 10 años había 16?

En otras palabras, las mariposas monarca que llegan a los santuarios mexicanos son apenas 6 de cada 100 que llegaban hace una década.

En el invierno 2013-2014 cubrieron una superficie de 0.67 hectáreas en la biósfera del altiplano mexicano, ni siquiera llegaron a una. Diez años antes, en el invierno 2003-2004, habían cubierto un total de 11 hectáreas.

6

¿Y piensas aún que se trata de una imagen insuperable?

Si ampliamos la línea comparativa a 20 años, la imagen que hoy ofrecen se convierte más bien en una tragedia. En el invierno de 1995-1996 alcanzaron una extensión de 18.2 hectáreas en los santuarios mexicanos. ¡18.2! No quiero ser aguafiestas pero del recuerdo sólo queda algo así como 4 por ciento.

Cada invierno, las mariposas monarca huyen del frío en Canadá y recorren 5 mil kilómetros hasta los santuarios mexicanos, ubicados en los límites de Michoacán y el Estado de México.

De Canadá a Estados Unidos atraviesan alrededor de 200 millones de mariposas mientras que de Estados Unidos a México cruzan unos 100 millones, ¿por qué sólo llegan entre 6 y 10 millones a los santuarios del país? ¿Qué pasa a lo largo de los 12 estados mexicanos que recorren para llegar a su destino?

1

Las causas del problema

Aunque demos por hecho que las mariposas atraviesan tres países sobreviviendo a cualquier cantidad de depredadores, te has puesto a pensar que necesitan agua, alimento y descanso todos los días, ¿en dónde lo consiguen?

Esos sitios de descanso y alimento son tan necesarios para ellas como las carreteras que nos llevan de una ciudad a otra.

El uso de pesticidas y el cambio climático han reducido notablemente esos puntos en los que encuentran agua, alimento y descanso para continuar su ruta.

Las mariposas monarca no pueden detenerse en cualquier sitio, ya que en el suelo son víctimas de depredadores y el clima, por lo que necesitan ubicarse en zonas altas, como árboles o plantas.

Tampoco pueden alimentarse de cualquier tipo de plantas.

La pérdida de estos sitios de descanso y alimento ha hecho que muchas más mariposas que antes mueran en el camino y no lleguen a su destino.

Y quizá todavía alguien preguntaría por qué es tan importante preservar la especie, disfrutémosla mientras dure y ya está, ¿no?

Bueno, habría que decirle que, después de la abeja, la mariposa monarca es la principal especie polinizadora, si desapareciera dejarían de existir alrededor de 1,500 especies de flores y plantas que poliniza a lo largo de su ruta. Y habría también que recordarle las clases de primaria, en las que te dicen que son justamente las plantas y flores las que dan inicio a las cadenas alimenticias de las que depende toda sobrevivencia animal y humana.

12

Un sueño en construcción

En un esfuerzo por detener y revertir la desaparición de la mariposa monarca, surgió la Fundación Nacional para la Conservación del Hábitat Boscoso de la Mariposa Monarca (Funacomm) en el año 2000. En 2012 creó el programa Ruta Monarca enfocado en desarrollar jardines agroecológicos, libres de pesticidas tóxicos para las mariposas, a lo largo de su ruta migratoria.

Este programa incorpora además un elemento de desarrollo local, al permitir que los productores encargados del cuidado de los jardines cultiven, en un área reservada para ello, alimento para su autoconsumo y vendan el excedente.

A pesar de las bondades del programa y luego de tocar numerosas puertas, fue hasta este 2016 que encontraron eco en una empresa que se convirtió en aliada natural del programa.

“Cuando Funacomm nos planteó la idea de restituir el camino en el cual se alimenta la mariposa monarca, nos encantó porque nosotros nos dedicamos a hacer caminos, ahora queremos hacer el camino de la mariposa monarca”, comentó Sergio Hidalgo, director general de OHL México.

Al anunciar la colaboración con Funacomm, anticipó que en los próximos tres años se destinará una inversión de 18 millones de pesos para colocar 158 jardines agroecológicos, de 1,100 metros cuadrados cada uno, en 10 municipios mexiquenses que atraviesa la mariposa monarca.

“Nosotros somos un participante importante de autopistas de cuota en el Estado de México, ahora vamos a hacer una que va de Atizapán a Atlacomulco. Entonces este programa nos pareció una forma natural de redondear nuestra influencia en la entidad, esta vez con una autopista ecológica”, agregó.

El programa cuenta con el respaldo de la Universidad de Chapingo, que se encargará de monitorear los resultados a través de indicadores como condición y evolución del suelo, biodiversidad y productividad de huertos.

Una primera estimación del impacto del programa Ruta Monarca anticipa el incremento de hasta 60 millones de mariposas en los santuarios mexicanos.

Arturo Ortega, presidente del Consejo de Funacomm, comentó que ahora se necesita animar a más empresas para completar la ruta hasta la frontera y en un futuro no muy lejano recuperar el mismo número de mariposas que llegaban a los santuarios del país.

Y entonces, sí, ver a las mariposas monarca volverá a ser el espectáculo que fue hace 10 o 20 años.

Acerca del autor

Alejandra Aguilar