La gigantesca bailarina que tomó el Rockefeller Center por una causa – ExpokNews

Ella quiere sensibilizar a la sociedad sobre un problema mundial que parece no importarle a nadie.

La icónica ciudad de Nueva York es reconocida por ser el escenario de muchas películas que se han robado nuestro corazón, por ser capital de la vanguardia y por albergar un sinfín de obras de arte, temporales o permanentes, que cimbran a quien las admira.

Cada uno de los cincos distritos que conforman a esta ciudad, ha sido intervenido por diversos artistas como Kristen Visbal y su poderosa estatua que se enfrentó al legendario toro de Wall Street o Lewis Miller con sus arreglos de flores, pero en esta ocasión el famoso artista pop Jeff Koons fue quien decidió invadir Manhattan y no precisamente con uno de sus famosos perros a los que nos tiene acostumbrados.

Una gran pieza para concientizar

La cantidad de niños que desaparecen, a nivel mundial, es alarmante. Se calcula que cada 40 segundos un niño se extravía en alguna parte del mundo.

En México aún no existe una organización que se encargue directamente de esta situación e incluso las empresas han tenido que sumarse a la causa, pero se cree que hay más de veinte mil niños y jóvenes desaparecidos en la actualidad, de los cuales, menos de la tercera parte, logra regresar a casa sanos y salvos. Debido a esta falta de información y de organismos responsables de gestionar este problema, desde 1982, se proclamó el 25 de mayo como el Día de los Niños Desaparecidos.

Durante este día, diferentes empresas y organizaciones crean iniciativas para aumentar la conciencia sobre este conflicto global. Muchas apoyan la creación de sitios web donde las personas puedan acceder a casos de niños desaparecidos y sumarse a la búsqueda. En México existen organizaciones como Missing Angels que se dedica a capacitar y ayudar en la búsqueda de niños y jóvenes, pero en muchos países aún faltan sitios que apoyen esta causa.

Consciente de esto Jeff Koons decidió colocar a la enorme “Bailarina Sentada” en Nueva York; la obra pertenece a su serie “Antigüedad”, luce un hermoso vestido de tutú y fue inspirada en una pieza de porcelana que encontró en una fábrica rusa.

Mide 14 metros de alto y calza unas clásicas zapatillas de satín, y decidió apoderarse del Rockefeller Center por una buena causa: sensibilizar a las personas sobre los niños desaparecidos.

Para su realización utilizó nailon, material que le da el efecto luminoso. Tardó aproximadamente siete meses en crearla y esta comisionada como parte de la responsabilidad corporativa de la marca de cosméticos Kiekl’s y el fondo Art Production Fund, que al igual que la bailarina, tienen como meta despertar la conciencia social sobre los jóvenes desaparecidos a nivel mundial.

Koons comparte que esta alianza no soló aumentara la conciencia, también busca ayudar al Centro Internacional de Niños Desaparecidos y Explotados, y hacer del mundo un lugar más seguro para los pequeños.

Espero que la instalación de la bailarina sentada en el Rockefeller Center ofrezca un sentido de afirmación y emoción al espectador para alcanzar su potencial. El aspecto de la reflectividad emula la energía de la vida. Se trata de la contemplación y lo que significa ser humano. Es una pieza de esperanza”, comentó Koons.

¡Otra obra para sensibilizar en NY!

Para muchos el concepto de crear arte abarca muchas tendencias y puede resultar algo complejo. No obstante, esta actividad le permite al ser humano generar una o varias piezas en las que exprese algún sentimiento o una protesta social; y para el artista chino,Ai Weiwei, el arte también es política que puede ayudar a denunciar el abuso por parte de algunos líderes mundiales como el actual presidente Donald Trump.

Más de 100 muros y vallas estarán invadiendo las calles de Nueva York como parte de la exposición “Las buenas vallas hacen buenas vecinos”, que protesta contra las medidas y leyes que Trump ha estado tomando en materia de migración, específicamente en el muro que quiere construir en la frontera con México.

La ciudad de Nueva York ha servido durante mucho tiempo como una puerta de entrada a los Estados Unidos para millones de inmigrantes que buscan mejores vidas.

Ai Weiwei comparte que esta serie es una reacción al retroceso que la política norteamericana está teniendo.

Yo era un inmigrante en Nueva York y la cuestión de la crisis de migración ha sido un foco en mi carrera y en mi vida. Las vallas han sido siempre una herramienta en el vocabulario político y evoca palabras como “frontera” y “seguridad”, términos que están conectados a la corriente del entorno político mundial.

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Para este artista, las vallas, muros o fronteras siempre han dividido a la sociedad, siendo que todos somos seres humanos, todos iguales, todos la misma especie, aunque algunos más privilegiados que otros; privilegio que deberían utilizar a favor de la sociedad y el medio ambiente.

La exposición “Las buenas vallas hacen buenos vecinos”, se inspira en un poema de Robert Frost, que habla sobre la inutilidad de las cercas entre vecinos. Las obras pertenecientes aparecerán en diferentes lugares como en los tejados o en los espacios entre edificios.

Law of the journey

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Acerca del autor

Kenya Giovanini

Comunicóloga en formación por la UTEL. Melómana, cinéfila y amante de la cultura pop. Ha desarrollado contenido para Revista Kuadro y actualmente trabaja como Asistente Editorial en Expokews, donde se encarga de curar el contenido más relevante sobre responsabilidad social, diseñar la síntesis diaria y crear contenido entretenido acerca de estos temas.