Inferno, la película que llevó al límite a la responsabilidad social – ExpokNews

Si te interesa la responsabilidad social, ¡no querrás perderte Inferno!

El famoso profesor de simbologia Robert Langdon ha vivido aventuras misteriosas desde que apareciera por primera vez en las páginas de El Código Da Vinci; ha recorrido las calles de Francia en busca de reliquias, enfrentado a los Illuminati y decodificado secretos que más de una vez lo han puesto en peligro. Esta vez despierta con amnesia en un hospital italiano y antes de que pueda encontrar respuesta sobre cómo llegó ahí, tendrá que correr de nuevo para salvar su vida.

Dirigida por Ron Howard e inspirada en el bestseller de Dan Brown, Inferno es la tercera entrega de una saga que ha sido casi tan querida como criticada; a simple vista puede que sea solo una historia de acción y aventura aderezada con ese toque de polémica que despierta la religión y la curiosidad sobre los misterios que esconde. Sin embargo, si estás inmerso en el mundo de la responsabilidad social, está cinta puede realmente llevarte al límite y aquí encontrarás el por qué.

Si pudieras presionar un botón y matar instantaneamente a la mitad de la población, o dejarla vivir sabiendo que aniquilará el mundo por completo en cien años, ¿qué harías?

Una dura interrogante que quizá nadie podría responder de inmediato, pero que se hace cada vez más presente en nuestra vida cotidiana, da inicio a una trama repleta de segretos y decisiones difíciles y al mismo tiempo deja en la audiencia una semilla para la reflexión.

Los seres humanos hemos vivido por años inmersos en un sistema suicida que sobreexplota los recursos naturales, daña el planeta y acelera nuestra extinción. Hoy sabemos que debemos dar marcha atrás en ese proceso, pero el tiempo que tardemos en generar un cambio es crucial si deseamos evitar el punto de no retorno; ¿vale eso millones de vidas?, ¿somos capaces de cambiar a tiempo?

El apocalíptico planteamiento es ficticio, radical, polémico y de traerse a la realidad seguramente tendría el potencial de desatar caos; pero sirve para la reflexión. El mundo nació siglos antes que la humanidad y seguramente seguirá su camino siglos después de que los seres humanos hayamos desaparecido.

Visto de esta forma, habría que pensar si el dilema ético se basa simplemente en la sobrepoblación o en los defectos y malos hábitos que parecen regir la existencia de los seres humanos. ¿Quién es el verdadero villano?

¿Hasta dónde llega la RSE?

Este artículo contiene spoilers. Si no has visto la cinta, te recomendamos hacerlo antes de proseguir.

Ahora que ese dilema ético ha quedado en el aire, y mientras cada uno debate en su interior todas las variables que pueden influir en su postura, temo decir que Inferno guarda aún más aristas responsables.

Una empresa de seguridad privada se ha encargado de resguardar importantes objetos propiedad de Zobrist, un cliente millonario que, tras su muerte, ha dejado instrucciones precisas para que éstos sean entregados a su novia y tras algunas horas, un video sea publicado. Cuando la compañía sospecha que algo anda muy mal con todo ello decide reproducir el material y se entera de que el plan es desatar una epidemia. ¿Es responsabilidad de dicha organización poner manos a la obra para evitarlo?

La responsabilidad que las marcas tienen o no sobre el uso que sus consumidores dan cada uno de sus productos o servicios es una discusión presente en el mundo de la responsabilidad social; resolverla depende de una gran cantidad de elementos influenciadores como la industria en la que la empresa se desarrolla, la naturaleza de sus productos, las características de sus diferentes grupos de interés y los factores de riesgo en el uso. No obstante, es una discusión que las marcas no deben ignorar.

Acerca del autor

Corinna Acosta

Comunicóloga por la Universidad del Valle de México, especialista en marketing y RSE. Colabora en este espacio desde 2012 y es la encargada de planear el contenido de Expoknews para hacer llegar a tus manos información útil y entretenida.

Actualmente es estudiante de la Maestría en Mercadotecnia por la Universidad de la Comunicación.