PORTAL IMPULSADO POR LAS EMPRESAS RESPONSABLES:

- Advertisement -
ColumnasCiudadanía en ConstrucciónAFP renueva mesa directiva

AFP renueva mesa directiva

Sin democracia la libertad

es una quimera.

Octavio Paz

Por Emilio Guerra Díaz

La Association of Fundrasing Professionals (AFP) Capítulo Ciudad de México – Profesionales en la Procuración de Fondos – celebró su asamblea anual donde renovó su Mesa Directiva. Este hecho motiva la siguiente reflexión.

Una organización filantrópica de tipo “membresía” como es la AFP, tiene al menos dos características importantes que destacar. Primero, sus afiliados pagan una cuota para pertenecer a ella y pueden o no recibir los servicios que ofrece la asociación, no es condición sine cuan non. En segundo lugar, muchas personas participan o se inscriben a ellas porque se identifican profundamente con los propósitos, causa o trabajo que realiza la organización y estiman que su aporte es tan importante que apoyan incondicionalmente con recursos.

Como un beneficio social adicional que traen aparejadas las organizaciones civiles de carácter filantrópico cuya integración está conformada mayoritariamente por voluntarios, y a su vez la organización trabaje con importante membresía (como es el caso de AFP), consiste en que estas enseñan a sus afiliados a vivir la democracia, a premiar o castigar, a renovar o ratificar a directivos dependiendo de su desempeño.

Imaginemos a cualquier organización como una pirámide y dividámosla en 3 partes. En la primera parte de la pirámide se colocará al órgano de gobierno que puede ser identificado como consejo directivo, patronato, mesa directiva, etc. Por lo general las personas que participan con esos cargos lo hacen de manera voluntaria, no reciben remuneración económica alguna.

En la parte media de nuestra figura se encuentra el personal que recibe un sueldo y al que se le llama equipo operativo, staff, colaboradores, personal asalariado, etc. Finalmente en la base de la pirámide se encuentran los voluntarios que apoyan programas, proyectos o servicios que ofrece la institución. Estos afiliados tampoco reciben emulación alguna.

Pero en la cúspide, arriba de nuestra imaginaria pirámide se tiene una gran esfera que representará a la Asamblea, que es el órgano más importante de cualquier asociación civil y a quien el órgano de gobierno rinde en primera instancia el informe que guarda la organización.

Por ley, es preciso que las autoridades de la institución sean renovadas y las reglas del juego están plasmadas en su acta constitutiva y estatutos. En ese documento se hacen explícitas las funciones y el periodo de tiempo en la que los voluntarios en dirección ocuparán un cargo. También se señala el periodo y la posibilidad de repetir un determinado número de periodos. Por ejemplo, el presidente del Consejo Directivo puede ocupar ese cargo por un año y ser reelecto hasta por otros dos.

Esa disposición legal permite que quien aspire a dirigir a la institución realice un trabajo comprometido y sobre todo de resultados. Los miembros de asamblea en su reunión anual revisan los logros y metas alcanzadas y a menudo se renueva o ratifica a los voluntarios del consejo o patronato. En ese acto pueden ratificar o cambiar a sus integrantes.

De tal suerte, gracias a esos procesos democráticos se provoca que los directivos siempre estén pensando en su desempeño sea profesional, constante y comprometido. Los que vienen atrás y desean en un futuro dirigir a la asociación cuidan su desempeño y participación. La tolerancia, la comprensión y sobre todo el trato cordial predomina porque se está trabajando entre pares, lo que se vuelve una norma de conducta que se vierte también en los grupos con los que tiene relación.

La “democratitis” una amenaza a la inmadurez institucional

Sin embargo existe un gran riesgo cuando las organizaciones voluntarias de membresías no tienen bien definidas las funciones de dirección y las de ejecución. Las responsabilidades están mezcladas y por lo tanto no están bien delimitadas. El personal que es operativo o ejecutivo, a veces también cumple con funciones directivas y también apoya programas.

Ese ritmo termina con cualquier ánimo y voluntad y desgasta por igual tanto a personal remunerado y directivo, como a voluntarios y miembros. Con la democratitis, entendida ésta como la voluntad de someter todo a votación “para consultar a las bases”, hace que la membresía entonces se vuelva un auditor del desempeño de las personas que están más cercanas al trabajo cotidiano y que la institución no camine en la persecución de su misión.

Fortalecer una organización voluntaria, de membresías, requiere entonces repartir tareas y dejar claro espacios donde se discutan las líneas estratégicas de trabajo. Por ejemplo, la reunión de la Asamblea no es el lugar adecuado para discutir si habrán de subirse las cuotas o no. La Asamblea mandata y la comisión respectiva lleva a cabo la instrucción. Si no la junta se convierte en una Torre de Babel.

Hace algunos años cuando se empezó a hacer popular la práctica de la Transparencia y Rendición de Cuentas, los integrantes una afamada organización de derechos humanos (cuando son malas prácticas preferimos omitir el nombre y destacar mejor el caso) conformada casi por puros voluntarios y bajo el modelo también de membresía, mal interpretó ese mandato.

Por lo tanto en sus reuniones de asamblea o juntas de trabajo era frecuente oír reclamos de la membresía al director bajo el argumento de que ellos no habían sido consultados por una decisión que él tomó. Abanderaban su posición con el precepto de que tenía que desempeñarse sin opacidad y justificar cada uno de sus actos por la práctica de rendición de cuentas.

Como imaginará el lector el director estaba constantemente asechado y no podía trabajar plenamente y constantemente se encontraba dubitativo y timorato. Aquella membresía había confundido que la transparencia y rendición de cuentas es un práctica interna pero mayoritariamente pública, es decir, debe mostrar el desempeño de la organización que tiene fines sociales y que por ello recibe aportaciones económicas públicas y privadas para cumplir con su objeto social.

Una organización de membresía que se precie de actuar con transparencia y rendir cuentas significa que cualquier persona, bajo los procedimientos adecuados, puede acceder a la información sobre las fuentes de financiamiento y puede cuestionar y recibir las respuestas necesarias a interrogantes como ¿De dónde vienen los recursos?, ¿A dónde se van?, ¿Cómo se aplican? y ¿Qué produjeron? Por lo tanto no es una auditoría cotidiana al director y sin embargo la membresía de esa institución constantemente lo asfixiaba. Era una situación de decenas de Generales exigiendo un desempeño multicolor a un solo soldado.

Renovar es fortalecer

Las organizaciones con madurez institucional renuevan sus mesas directivas. Ese fue el caso del Capitulo Ciudad de México de la AFP, quien este jueves renovó bajo un proceso democrático a sus autoridades para conformar la Mesa Directiva 2013.

Ese equipo de trabajo encabezado por Leticia Becerril Palacios y apoyada por un gran número de mujeres y hombres profesionales en la procuración de fondos cumplió ejemplarmente con el mandato que le confirió la Asamblea el año pasado.

Ese grupo trabaja en forma voluntaria para cumplir con el objeto social de la asociación: Hacer de la procuración de fondos una profesión apalancada por una actitud ética y de personas que constantemente se están capacitando y preparando para apoyar causas sociales de interés público.

Debido a los resultados obtenidos la Mesa Directiva de 2012 fue renovada para el presente año e incorporó a nuevos miembros. Para este año están integrados al equipo: Leticia Becerril Palacios, Aline Gras Gas, Lina Gryj, Jorge Bernal Cardell, Ildefonso Alvarez, Cristina Herrera Jaimes, Tere Pérez de Acha, Alejandra Cuen Madero, María Rosa Murga y del Valle, Sylvia Miranda Guasti, Rosa María Ruiz, Alejandro Brindis, Verónica Pasalagua, Josune Urquiola, Isabel Hinojosa Muñoz de Cote, Deborah San Román, Cristina Compean Palacios, Alejandro Ferraez Olvera, Fernando Rodríguez Hernández, Carlos Madrid Varela, Guillermo Zorrilla López de Lara, Consuelo Castro Salinas, Edith Tovar Martínez y Esther Misrachi.

La AFP apoya con conferencias para personal de organizaciones filantrópicas y servicios de desarrollo institucional. Entre algunos resultados del 2012 que la mesa reportó a la asamblea cabe destacar:

• 804 personas del Valle de México recibieron capacitación
• 279 instituciones recibieron algún servicio de AFP
• La asociación incrementó su presencia dentro del sector filantrópico
• Sus miembros son reconocidos como importantes fortalecedores de OSC en materia de Procuración de Fondos
• Se están aprovechando las redes sociales para incrementar el interés del público en general para incursionar como un profesional en la procuración de fondos
• Del ejercicio de procuración de fondos, AFP lidera sin duda, el trabajo apegado a un código de ética de alcance mundial, donde todos sus miembros respetan al donante y realizan su labor con transparencia (Código de Principios Éticos y Normas de Práctica Profesional).

En el país AFP tiene varios capítulos y quienes estén interesados en participar pueden acercarse a los equipos de Chihuahua, Culiacán, Guadalajara y Monterrey.

Felicitamos a toda la membresía y a la mesa directiva por los logros alcanzados. Para formar parte de esta asociación, contacte a: Roselena Sandoval al correo electrónico: [email protected]

Próximos eventos

Tras el Fondo se llevará a cabo el 7 y 8 de febrero en Puebla. El tercer foro que organiza Fundación Majocca despierta expectativas para organizaciones y fundaciones para fortalecer su trabajo. Puede conocer el programa completo en: www.traselfondo.org

Taller Técnicas para una Comunicación Efectiva

Amevol ofrece este taller de utilidad para la gestión de voluntarios. La relación entre voluntarios y beneficiaros será mejor si se ponen en práctica las técnicas que permiten conocer mejor a los interlocutores. Este curso impartido por Julia López Becerril, especialista en el tema, ofrece ideas, herramientas y técnicas para una adecuada coordinación en grupos voluntarios. Se impartirá el jueves 7 de febrero en Aniceto Ortega 656, Col. Del Valle. Tiene costo. Para mayor información e inscripciones llame al 5514 3038 o escriba al correo electrónico: [email protected]

No dejes de consultar www.hacesfalta.org.mx si es tu deseo ser voluntario en una organización en México.


Emilio Guerra Díaz

Emilio Guerra cuenta con amplia experiencia en la Gestión de la RSC, destacando su trabajo en el área de vinculación con la comunidad que potenciar la inversión social empresarial. Ha gerenciado fundaciones empresariales.

2 COMENTARIOS

  1. Felicidades por la renovación de la directiva e inclusión de nuevos miembros.

    Les mandamos un fuerte abrazo.

    Gabriel Hernández Jaime
    Otilia Pont Guerra

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

PLATIQUEMOS EN REDES SOCIALES

Lo más reciente

DEBES LEER

TE PUEDE INTERESAR